El proceso de densificación consiste en aumentar la densidad de los materiales a granel con el fin de optimizar su estabilidad, almacenamiento y manipulación.
Se basa en la compactación de las partículas para reducir los huecos de aire y obtener un producto más homogéneo y mejor controlado.
Gracias a las vibraciones generadas por los motores de contrapesos, se refuerza el asentamiento natural del material y se mejora su compactación.
Estas acciones regulares permiten garantizar una densidad uniforme, mantener un flujo estable y optimizar el rendimiento de las etapas de producción o acondicionamiento.