El tamizado consiste en separar las partículas de un material a granel según su tamaño, evacuando los elementos demasiado gruesos o demasiado finos para conservar únicamente las fracciones conformes.
Los equipos de LA VIBROPERCUSIÓN aportan una solución eficaz para mantener un tamizado óptimo.
Mediante pequeños golpes o vibraciones mecánicas controladas aplicadas sobre las paredes y las rejillas, impiden la acumulación o el atasco de las partículas, garantizando así un paso continuo del material, precisión de separación y una productividad máxima.