El proceso de vibración consiste en aplicar movimientos oscilatorios controlados para facilitar el flujo, el tamizado o la transferencia.
La vibración permite reducir los puentes, las compactaciones y los bloqueos, mejorando así la regularidad y la eficacia de las operaciones sobre los materiales a granel.
Los equipos de LA VIBROPERCUSIÓN aportan una solución óptima.
Al combinar vibraciones controladas con golpes mecánicos dirigidos a las paredes o soportes, favorecen la fluidez de los materiales, previenen la acumulación o el atasco, y garantizan un movimiento homogéneo y continuo del producto, optimizando al mismo tiempo el rendimiento del proceso industrial.